Ejemplos:
- 91000 = 23×53×7×13
- 6363 = 32×7×101.
Un producto vacío (es decir sin ningún factor) es por convención igual a 1, lo que permite afirmar que 1 también verifica el teorema. Un producto de un solo factor es por convención este factor; así los números primos también verifican el teorema.
Existen varias pruebas de este teorema que fue descubierto por los Griegos hace más de dos milenios:
- Prueba por reducción al absurdo
- Pruebas constructivas, es decir que permiten efectivamente encontrar tal factorización (o descomposición) en factores primos.
La prueba consta de dos partes:
- Primero, se debe mostrar que todo número entero positivo puede en efecto escribirse como producto de primos.
- A continuación debe demostrarse que tal descomposición es única (si se ordenan los factores).
Primero se verifica el teorema para valores pequeños:
- El caso 1 ya se ha visto
- 2 es primo,
- 3 también,
- 4 = 2²,
- 5 es primo,
- 6 = 2×3,
- 7 es primo,
- 8 = 2³,
- 9 = 3²
- ...
A continuación se demuestra por inducción para todos los números naturales:
Supongamos que hemos sido capaces de descomponer en primos todos los números enteros entre 2 y n-1. (afirmación que denotamos An-1).
Consideremos el entero n: si es primo entonces no hay nada más que demostrar. Si no es el caso, entonces n tiene un factor propio, es decir distinto de 1 y de él mismo. Sea a este factor, y b = n/a. Entonces n = a·b. Como a y b son por construcción inferiores a n y por lo tanto:
- a ≤ n-1
- b ≤ n-1,
- a = a1·a2·a3···aj
- b = b1·b2·b3···bk.
- n = a·b = a1·a2···aj·b1·b2···bk
Puesto que A1 es cierta y An-1 implica An, tenemos entonces que la afirmación An es siempre válida (con n ≥1).
El teorema establece la importancia de los números primos. En esencia, respecto a la multiplicación, los primos son los "ladrillos básicos" con los que se "construyen" los enteros positivos. Toda propiedad o función que se "comporta bien" para con la multiplicación precisa de los números primos (para definirla, verificarla o calcularla).
- Es el caso de la divisibilidad: Para cualquier número natural n = 2a1·3a2···pam, sus divisores pueden escribirse de la forma: 2b1·3b2···pbm, siempre y cuando 0 ≤ bi ≤ ai.
- Esta propiedad permite contar los divisores de un natural dado: hay (a1 + 1)·(a2 + 1)···(am + 1) divisores positivos y otros tantos negativos.
- Es el caso del máximo común divisor y del mínimo común múltiplo que se obtienen respectivamente tomando los factores primos comunes con el menor exponente por una parte, y todos los factores presentes, con el mayor exponente por otra parte.
- Por ejemplo: 504 = 23×32×7 y 450 = 2×32×52.
- Entonces:
- mcd (504, 450) = 2×32 = 18 y
- mcm(168, 450) = 23×32×52×7 = 12600.
Método manual de descomposición
La prueba, constructiva, sugiere el método siguiente a la hora de descomponer un número, n, en sus factores primos:
- Se buscan dos (o más) factores obvios (y de ser posible bastante grandes), a y b, tales que:
-
- n = a × b
- Luego se descomponen a su vez a y b.
- Se repite la operación hasta obtener sólo factores primos.
Si no hay factores grandes obvios, el método alternativo consiste en tratar de dividir n cuantas veces sea posible por cada uno de los números primos empezando por el 2, siguiendo por 3 y así sucesivamente. Para ello es muy conveniente ayudarse de los criterios de divisibilidad.
El cálculo se presenta como una sucesión de divisiones y se para cuando aparece el 1, indivisible.
Nótese también que cuando se busca un factor primo de un entero n, no hay que ir más allá de su raíz cuadrada,